Leer
en la Universidad
INTRODUCCIÓN
Leer no es un acto ingenuo. Leemos e involucramos lo que somos en el proceso de
lectura. Pero, además, debemos leer entrelíneas, o como dice Roland Barthes (1), detrás de
lo leído hay otro texto oculto tan importante como el primero, es un eco. Leer
es indagar más allá de lo aparente. Leer es también reconocer un contexto
y establecer una relación con el autor. Una especie de diálogo
que trasciende el espacio, el tiempo y las diferentes realidades del escritor y
del lector.
"La lectura es un acto connatural al ser humano. Leemos letreros, placas,
modas, sufrimientos, caras, textos, mentiras, gestos, olores, indicios,
rótulos, normas, actitudes, voces, letras, actos, sonrisas, leyes, discursos,
etc" (2). La lectura transforma la mente, la expande irreversiblemente. Incluso
la mente del buen lector almacena y enlaza sistemáticamente todo concepto nuevo
que ha leído con uno o varios conceptos que reposan en su mente, fruto de
lecturas anteriores.
CARACTERÍSTICAS DE UN TEXTO ESCRITO
Gutemberg inventó la imprenta en 1450 y desde entonces el mundo cambió.
El conocimiento humano dejó de ser el patrimonio de unos pocos para alcanzar
grandes masas de seres humanos. El hecho de poder reproducir mecánicamente y en
grandes cantidades el registro del paso del hombre por el mundo,
permitió ampliar el horizonte de otros seres humanos que estuvieron por mucho
tiempo sometidos a recibir el conocimiento predigerido por parte de algunos
privilegiados con acceso a los textos originales, escritos a mano o copiados
por monjes especializados.
Actualmente, leer y escribir son actividades fundamentales para el
estudiante universitario. Para cuando un estudiante universitario
termina sus cuatro o cinco años de estudio habrá leído un promedio de 400
o 500 páginas semanales en época de estudio y alrededor de unas 20
mil páginas por año, para un total, a ojo de buen cubero, de unas 100
mil páginas al término de su periodo de formación profesional. Este cálculo
a priori, incluye sitios web, material de apoyo, preparación para exposiciones,
material recomendado y libros pertinentes a su área de profesionalización.
Esta lectura, menciona Niño (3), le permite al estudiante participar de su cultura,
tener acceso al saber, formar sus opiniones y aprender de
manera experta sobre temas inducidos por sus docentes.
REQUISITOS DE LA COMUNICACIÓN ESCRITA
Un texto escrito requiere de un lector que se acerque a él con ciertas
exigencias. Sobre todo, un lector que entienda que leer es muchos más que el
uso mecánico de las letras. Es decir, leer es un proceso que necesita de la
capacidad de analizar y de sintetizar. Un lector que pueda estructurar un
conocimiento de sí mismo y de la realidad. El mismo Niño (4) plantea
los distintos grados de analfabetismo cuando habla de un analfabetismo absoluto:
aquel que la gran mayoría de nosotros conocemos y que se asocia a la
incapacidad de reconocer o de delinear las letras; un analfabetismo
funcional: representado por aquellos que distinguen y son capaces de
delinear las letras, pero que no comprenden lo que leen, y el analfabetismo
práctico: quienes superaron los dos anteriores, pero por diferentes motivos
no leen ni escriben.
La lectura es el complemento de la escritura. Es un proceso que requiere de
altas dosis de interpretación porque para leer efectivamente, se debe
involucrar la mente dentro del contenido, identificarse con el autor y
valorar los contenidos desde una posición crítica.
NIVELES DE COMPRENSIÓN
El acercamiento a un texto escrito a través de la lectura puede arrojar
diferentes resultados, en relación con el grado de involucramiento del lector
con el texto. La lectura literal, que solo implica reconocer y
descifrar los signos convencionales; la lectura fragmentaria en la cual
hay involucramiento sin análisis, sin inferencias o sin posición crítica; la
lectura interpretativa que abarca el plan global de escrito, recupera la
información, el significado subyacente y da cuenta de él globalmente; y la
lectura trascendente, aquella que juzga y valora lo leídos desde su
contenido, su transtextualidad y los aspectos prácticos del texto.
CARACTERÍSTICAS MACROESTRUCTURALES DEL TEXTO
Existen diversos factores dentro del proceso de lectura que pueden llevar a la
incomprensión del texto. El primero hace referencia al contexto, se dice
que un texto sin contexto es solo un pretexto. Es decir, no puedo leer a un
autor y no tener en cuenta su posición filosófica, sus antecedentes, su campo
de especialización y el momento histórico desde donde escribe. Otro factor
tiene que ver con la referencia; o sea, los conocimientos previos que
tengo al enfrentarme a un texto. Si mi percepción está marcada por una
ideología o por simple desconocimiento, es probable que mi nivel de comprensión
descienda. El género es otro aspecto fundamental, a través del formato
asumido por el autor puedo reconocer lo que me ofrece el contenido. Una novela
no necesariamente debe darme los fundamentos científicos probados para asumir
una posición crítica frente al mundo, de la misma forma que un artículo
investigativo no necesariamente debe ser una muestra de estética literaria. La organización
que el autor elige para exponer sus ideas es otro factor importante. Donde está
la idea central, qué mecanismo utiliza el autor para dar a conocer su punto de
vista o para sustentar sus ideas principales. Así mismo, la transtextualización,
entendida como la capacidad de cruzar campos de experiencia comunes y
recomponer estructuras con antiguas lecturas. Finalmente, el estilo y el
léxico del autor influyen en la capacidad de comprender del lector.
PROPÓSITOS DE LECTURA
Leer implica identificar el propósito que nos mueve a leer un texto
escrito. Nos acercamos a la lectura con varios fines: informarnos,
hallar soluciones, resolver dudas, prepararnos para una charla o un examen,
reforzar algo aprendido, tomar decisiones, formar una opinión, verificar una
hipótesis, disfrutar de la lectura o divertirnos, entre otros.
INDICADORES DE COMPRENSIÓN
La lectura efectiva es un proceso que puede ser medido a través de indicadores.
En general, se asume que un lector ha logrado comprender un texto cuando es
capaz de hacer cualquiera de las siguientes acciones: Reconstruir el tema,
elaborar un sistema de representación, Inferir, parafrasear, responder un
cuestionario, seguir instrucciones, exponer oralmente, comentar el texto,
ilustrarlo, realizar alguna actividad adicional como un ensayo.
1. Roland Barthes (1915-1980)
2. VELA, Javier. La escitura del habla. Pasto:Centro de Investigaciones
y Publicaciones de la Universidad Mariana. 2005
3. NIÑO ROJAS, Víctor Miguel. Los procesos de comunicación y del
lenguaje. Bogotá: Ecoes.
FUENTE: Extraído del site/leerenlau
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